4Un buen plan es sin lugar a dudas disfrutar de una jornada en la naturaleza, y si a esto unimos la idea de deleitarnos con la gastronomía de la zona que visitamos, podremos convertirlo en un plan perfecto. Además de la flora i fauna, descubriremos también una rica variedad de productos gastronómicos tradicionales y conoceremos la cultura que rodea a este mundo tan interesante que es la gastronomía de la alta montaña.
Decido ir en busca de una de las joyas del Pirineo, el “mochuelo boreal”. Tuve mucha suerte i pude localizar a una hembra preciosa (encontrarla fue como una liberación después de varias horas de batida) y conseguí alguna instantánea mientras la señora búho me miraba incrédula y perpleja; fueron momentos muy íntimos y maravillosos. Quiero comentar que esta especie, muy sensible a los cambios que se puedan producir en el ecosistema donde vive, esta aun hoy en día relativamente poco estudiada ya que no es muy abundante y su comportamiento está envuelto de algunos misterios.
6Con el respeto adecuado me despido de mi amiga i decido ir al bonito y pequeño pueblo de Setcases (1250m de altitud) muy arraigado a la cultura de la alta montaña  y enmarcado en un precioso valle del pirineo oriental.  En el entorno de naturaleza exuberante, podemos descubrir especies de flora i fauna tan emblemática como la flor de las nieves, el lirio de montaña, los bosques de pino negro y observar el picamaderos negro, el mochuelo boreal, el piquituerto común y el resto de las diferentes aves que allí habitan. En los prados de alta montaña además, con un poco de suerte encontramos rebaños de rebecos, las simpáticas marmotas, la perdiz blanca o el quebrantahuesos.
Setcases ofrece una variedad de productos gastronómicos de la tierra muy interesantes: embutidos hechos de forma tradicional, elaboración propia de yogurts, quesos i requesones, la tan reconocida miel i como no la carne de ternera local, producto estrella de la zona, además de la de jabalí, ciervo, cordero y cabrito.

5Conozco  varios establecimientos donde ofrecen buena cuenta de ello y de más cosas, como por ejemplo el conejo guisado con caracoles, la ensalada de milflores de montaña, las madalenas con crema, manzana, pasas y trocitos de chocolate o los postres típicos de la zona bañados con miel de Setcases.2

En fin, el día no puede acabar mejor, decido alimentarme con algunos de estos suculentos platos regados con un buen vino;  la fusión ornitología y gastronomía creo que da para mucho, una buena ruta por la naturaleza y una gastronomía al mismo nivel despiertan los sentidos y ayudan a descubrir sensaciones diferentes y muy agradables.

Carles Colodro