1.uliviVisitar la región italiana de Apulia es vivir un cúmulo de sensaciones. Tierra de olivos y de un pueblo alegre con mucha historia a sus espaldas, su cultura y tradiciones parecen no tener fecha de caducidad.
Caminar por las calles de los pueblos  es toda una experiencia de sensaciones olfativas; de los portales de las casas salen los diferentes aromas de la cocina local, que utiliza una gran variedad de productos de la huerta, muy rica tanto en legumbres como en hortalizas. Sus platos, aderezados con los buenos aceites locales (Coratina, Peranzana, Cima di Bitonto, Cellina di Nardò, Leccino etc.) de sabor intenso con amargos y picantes muy acentuados, se acompañan estupendamente con los buenos vinos que despliegan toda la potencia solar de esta tierra y de sus variedades de uva autóctonas: “Nero di Troia, Negroamaro, Primitivo, Francavidda, Impigno” etc.
orecchietteEntre los platos típicos encontramos “le orecchiette di grano arso” (trigo quemado que le confiere el característico color negro a la pasta) con verdura “cime di rapa”, aceite de oliva, ajo y queso “ricotta” o con salsa de tomate y carne. 6.caciocavallopodolico
Sabrosísimos los quesos: “Canestrato Pugliese”, “Burrata”, “Cacioricotta” “Caciocavallo Podolico del Gargano” etc., todos son imprescindibles en la cocina apuliana. La carne típica es el cordero que se prepara al horno, asado o a la parrilla y la carne de caballo, mientras el cerdo se usa para hacer  embutidos. También podemos saborear los panes hechos con trigo duro Senatore Cappelli, una variedad autóctona que ahora se está recuperando por su excelente calidad, los “taralli” y “focacce e panzerotti con mozzarella e pomodoro”, una verdadera exquisitez que se puede degustar a todas horas.
Visitando Canosa di Puglia: 2.Canosa_Cattedrale
si queréis vivir una experiencia realmente autentica, dejaos caer por esta pequeña ciudad con 2200 años de historia (en época romana llego a tener hasta 75.000 habitantes) que mantiene su esencia sin perder la vista al frente.
Sus costumbres tan arraigadas, sus gentes en la calle, color, fiesta y buen comer, proporcionan un ambiente familiar y acogedor.
4.processioneEn el centro del pueblo se desarrolla prácticamente toda la vida de sus habitantes, que pasean y charlan tranquilamente bajo la presencia de la Catedral de San Sabino y el Mausoleo del Príncipe Boemondo d’Altavilla.boemondo[1] Os aconsejo hacer una parada obligatoria en el restaurante “Principe Boemondo” (justo en frente de la catedral) decorado de forma personalizada y se podría decir algo curioso, con fotografías y objetos del mundo del espectáculo: cine, teatro y especialmente la música, son los temas que dan esencia a este bonito restaurante del cantautor Giampaolo Sardella quien, con muy buen hacer, ofrece una gastronomía realmente interesante con todo tipo de pastas, segundos platos de carnes y pescados y sus “antipasti” (abundante variedad de verduras preparadas al estilo italiano) además de pizzas hechas en el horno de leña.  Y si tenemos suerte,  podremos disfrutar en directo de sus canciones a través de los espectáculos organizados por el propio Giampaolo en su local.