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La estimación del consumo de vinos italianos con burbujas en el mercado interno y en el extranjero para las fiestas de fin de año en 2013 y principios de 2014 refleja una caída en las mesas y los restaurantes italianos, pero con una desaceleración en comparación con 2012. Por el contrario, el vino espumoso francés se mantiene estable (con un freno en el consumo de Champagne alrededor de 300.000 botellas) mientras aumenta el consumo del Cava (+50.000 botellas).
Durante los 24 días cruciales de estas fiestas, se han descorchado alrededor de 69 millones de tapones nacionales y un total de 102 millones de botellas en el mundo, un Fin de Año que vale alrededor de 450 Millones de euros en botellas domésticas y 900 Millones de euros (el doble) en el Extranjero.
Sin embargo, Giampietro Comolli, fundador y presidente de Ovse-Ceves (Osservatorio Vini Spumanti Effervescenti) cree que en el mercado italiano hay que prestar más atención y brindar más apoyo al consumo interior, que actualmente se orienta hacia el precio más bajo a expensas de los productos intermedios; por el contrario, en el Extranjero sigue creciendo el consumo de vinos italianos, especialmente de las etiquetas que recuerdan los nombres de viñedos italianos, incluso si la fuente o procedencia es incierta.
“Esto es una señal importante para Italia y el sector vitivinícola, sobre todo el de la pequeña empresa” – sigue Giampiero Comolli – “hay que reflexionar sobre las estrategias de venta para no mermar su valor añadido en el futuro ya que no hay una ley que identifica las normas de producción y etiquetado de todos los productos efectivamente realizados en Italia. Más allá de la DOP, IGP, DOCG y DOC se necesitan armas fuertes para luchar contra la piratería y las imitaciones, incluso para el vino”.
Mas info: Spumante italiano  (entrevista en RadioIntereconomia)