Firuf
Gran éxito de público el fin de semana pasado en la XIVª edición de “Fitruf”.
Para la ocasión dos conferencias, un concurso gastronómico de la trufa, una subasta, una exhibición de búsqueda de trufa con jabalí han caracterizado el clima “trufero” de la feria de Sarrión, cuyo precio al público de la trufa se situaba alrededor de los 700 euros; todavía precios relativamente bajos si pensamos que acaba de empezar la temporada.


Particular éxito de los productos relacionados con la trufa: los deliciosos pastelitos y la sobrasada de Demetrio Trufa Benassal, la gelatina de trufa y oro de Casa Ubieto, los quesos de Guara; también las voluntarias de la Asociación de Mujeres de Sarrión han encontrado su espacio y su visibilidad preparando unas tapas típicas de la zona.


Trufas a parte, los verdaderos protagonistas de la feria fueron los perros que participaron el domingo por la mañana en el IXº Concurso de perros truferos en el campo anexo al recinto ferial.
En un día ventoso y muy frio la algarabía de perros esperaba el inicio y así poder lucirse delante de sus dueños y del público y por supuesto del jurado. Los diferentes perros con sus respectivos dueños participaron enseñando como esta simbiosis se convierte en una unión de amistad y colaboración que no tiene precio; los perros sacaban con dedicación y esmero las trufas y los compañeros alzaban el brazo para enseñarla, extraña colaboración esta pero efectiva. Todos ellos encantadores y simpáticos en un concurso algo descafeinado por falta de dinamismo en la organización.


Entre las novedades de la feria destacó el innovador envase de la empresa Tuberturol, que permite conservar la trufa hasta 30 días después de su recogida; un gran avance sobre todo para restauradores y profesionales de hostelería que pueden obviar así problemas muy comunes como comprar trufa cara poco fresca que ha perdido parte de su aroma.
Avances tecnológicos como una cisterna flexible con capacidad de almacenaje de agua de 2.000 litros, micro aspersores para riego sub arbóreo o granulados repelentes para animales como los jabalíes que desentierran las trufas han llamado la atención por su utilidad para las plantaciones; cultivos sostenibles que reemplazan cada vez más las producciones agrícolas que no eran rentables y que abren nuevas posibilidades para los jóvenes.