La trufa tiene hoy un papel cada vez mas destacado en algunas comunidades españolas cuyos cultivos dedicados a este hongo están aumentando; los productores tratan de encontrar formulas para proteger la economía y obviar algunos problemas como el aumento de los robos, los cazadores que no respetan los tiempos de maduración de la trufa antes de recogerla, mejorar el control de las plagas y del riego de las tierras de cultivo, potenciando así la rentabilidad y la capacidad comercial del sector.
No obstante, los esfuerzos de los comerciantes y promotores se ven mitigados por la falta de colaboración de los truferos que no quieren facilitar demasiada información en lo que se refiere a producción, precio, áreas de cultivo, etc. lo que genera una desconfianza por parte del publico por su desconocimiento y sobre todo a la hora de comprarla, debido a la falta de transparencia (hay que entender que quieren proteger sus cultivos y zonas de búsqueda de los furtivos y de otros truferos celosos).
Durante este pasado mes de diciembre cuatro ferias de la trufa negra han protagonizado y animado las ventas en diferentes mercados españoles: la feria de Sarrión en Aragón y de Orisoain en Navarra, la Feria de la Trufa de Centelles en Cataluña, y el Mercado de la Trufa de Graus en la Comarca de La Ribagorza, ofreciendo al público la posibilidad de adquirir alguna pieza para llevar a casa y realizar algún plato especial durante las fiestas de fin de año.

El atractivo núcleo histórico de Centelles ha sido el marco de una feria muy animada con gran afluencia de público, acogiendo también algunas actividades como un taller de cocina macrobiótica, la 3ª edición del Mercado Motero y charlas sobre la trufa entre otras.
Las “Brujas” del pueblo poniendo la nota colorida, los productores artesanos animando a degustar y comprar sus especialidades: quesos, embutidos, chocolates con sabor a setas, cervezas artesanas innovadoras como la “Cerveza Terra” con infusión de trufa y por supuesto  las trufas cuyo precio de venta se situaba alrededor de 650 euros al kg.

Mercados
En la Antigua Villa de Graus, el Mercado de la Trufa fresca  “Trufate” situado cada sábado en la Casa de la Cultura desde el 6 de diciembre hasta mediado de marzo, expone para la venta al detalle o en lote las trufas cultivadas, permitiendo así que cada truficultor promocione su producto, cuyo precio de venta en esta plaza a final de diciembre rondaba los 500 euros por kg.


Paralelamente, la degustación en el mismo local de tapas elaboradas con trufa negra Tuber Melanosporum como principal ingrediente, es una experiencia curiosa y gourmet que permite conocer la cocina de algunos de los mejores restaurantes de la provincia de Huesca.
No obstante la poca iniciativa y la falta de subvenciones para el sector, cada vez más escasas, este año la Asociación de Recolectores y Truficultores de Trufa de Aragón prevé que la provincia de Huesca doblará su producción.